Abel Resino: "Con confianza, yo también hubiese ganado un título"
Es uno de los porteros más afamados de la historia rojiblanca por aquella imbatibilidad de 1.275 minutos a la que ningún otro cancerbero se ha llegado ni a aproximar. Es un veterano atlético que pasó 15 años entre filial y primer equipo. Un hombre de la casa que una vez colgados los guantes formó parte de su Secretaría Técnica.
Así, hasta que en febrero de 2009 cumplió su objetivo de hacerse cargo del equipo, después de despuntar al frente del Castellón en Segunda, para tratar de hacer lo imposible, clasificarlo para una Champions lejana. Lo consiguió y empezó al frente de su Atleti en la 2009-10.
No aguantó más de siete jornadas. La herida ya ha cicatrizado, pero aquello supuso para él una forma abrupta de despertarse de un sueño. Prácticamente 30 meses después de su salida, Abel Resino regresará al Calderón al frente del Granada. Vuelve sin rencor, demasiado ocupado en salvar a los andaluces, si bien confiesa a MD que sigue preguntándose todavía el porqué de aquel cese de finales de octubre de 2009.
Después de su salida por el Atleti, aprendizaje en Inglaterra, 'play-offs' con el Valladolid y ahora EL Granada…
Así es. Hemos cogido al Granada y haciendo un buen trabajo. Para mí es importante porque supone regresar al fútbol de élite.
Aquel reto de meter al Atleti en Champions era difícil. Este de mantener al Granada en Primera tampoco se antoja sencillo...
Creo que tenemos armas para hacerlo. Será una guerra difícil y complicada. Pero lo conseguiremos. El Granada llega a esta situación después de dos ascensos consecutivos, pero ahora se enfrenta a los mejores jugadores del mundo a grandes equipos y hay que luchar. Los jugadores y yo somos optimistas. Tenemos deficiencias, sí, pero tratamos de paliarlas con ilusión. Somos gente que estamos creciendo.
Y llegan al Calderón en cuadro. Con siete bajas…
En el fútbol a veces se te presentan estas condiciones. Tenemos que conseguir salir con nuestras armas y tratar de hacer un buen partido.
Se ha oído que forzaron un buen número de cartulinas ante el Valencia pensando en el próximo partido, el del Sporting en Los Cármenes.
No forzamos absolutamente nada. Teníamos a cuatro jugadores apercibidos y vieron amarilla, igual que la vieron nueve jugadores del Valencia. Jugamos un partido normal y nos sancionaron mucho. Haberlo hecho hubiese sido una incongruencia.
Al Atleti le son esquivos los resultados últimamente, pero su imagen convence, ustedes llegan mermados y tras dos derrotas…¿Firman el empate?
No firmo nada. Afrontaremos el partido con toda la ilusión del mundo. Será una gran oportunidad para jugadores que gozan de todo mi respeto pero que no están jugando con asiduidad. Tendrán una gran oportunidad para reivindicarse.
Será la segunda vez que se siente en el banquillo visitante del Atlético. La primera después de su marcha…
Tengo ilusión por volver al campo en el que desarrollé casi toda mi carrera deportiva y presentarme ante una afición que siempre me respetó.
Hace ya más de tres años que llegó como técnico…
¡Cómo pasa el tiempo! Es cierto. Fue una etapa muy bonita. Pero también incompleta. Una etapa en la que yo pagué los platos rotos. Desde mi llegada, en aquellos 17 partidos, el Atleti sumó más puntos que el Barcelona y el equipo se clasificó para la Champions contra rivales más difíciles que contra los que pelean ahora. Era un imposible y lo conseguimos.
¿A qué se refiere con lo de los platos rotos?
Ese año hubo una revuelta. No hubo fichajes y un jugador se marchó con el mercado de fichajes español cerrado (Heitinga). Después de una pretemporada fantástica, la afición se puso de uñas por lo ocurrido y lo acabó pagando el entrenador.
¿Cree que depositaron la confianza necesaria en usted para comandar aquel proyecto?
Sí. Nunca noté falta de confianza por parte de los dirigentes. Si no se la conceden a un entrenador que mete al equipo en Champions…¿a quién? El problema del club es que se necesita de paciencia en momentos difíciles.
Aquella campaña terminó con Quique Sánchez Flores levantando la Europa League y alcanzando la final de la Copa…
Al principio, aquel equipo con Quique fue mucho peor que conmigo. Pero a él sí le dieron la confianza que no me brindaron a mí. Él consiguió objetivos con aquel título europeo, pero conmigo hubiese ocurrido algo parecido.
¿Guarda rencor a los dirigentes?
No. No tengo ningún problema con la gente del Atleti. Es cierto que en su momento no estuve de acuerdo con la decisión que tomaron, pero el tiempo pasa.
¿Ha cerrado la puerta del Vicente Calderón?
En el fútbol nunca se sabe el destino de uno. Ahora estoy muy cómodo en Granada. Tengo un reto muy bonito por delante. Nunca se saben las puertas que se te pueden abrir.
Uno de sus objetivos era tomar las riendas del Atleti. Lo consiguió. ¿Y ahora qué?
Pues ahora a seguir progresando. Tener desafíos constantes. Soy optimista. El problema está en no atreverse a hacer las cosas, pero yo soy valiente y optimista y trato de conseguir que mis equipos lo transmitan en el campo. Mis equipos son atrevidos.
Argumentaba antes que usted logró clasificar al Atleti para Champions ante rivales más difíciles que los actuales. Explíquese…
Así es. Era un Valencia intratable y un Villarreal que estaba en su mejor momento. Ambos sacaban nueve puntos al Atleti cuando yo llegué. Ellos eran los favoritos, pero nosotros lo conseguimos. Ahora la Champions está mucho más barata.
Así que ve al Atleti en la máxima competición europea la próxima campaña…
Creo que sí puede conseguirlo. Es la más fácil de los últimos años.
También han logrado firmar una buena remontada…
Con el Cholo, el Atleti hizo una buena elección. Han acertado con él. De momento están saliendo las cosas muy bien y confío en que mantengan esa regularidad.
En 12 partidos del argentino al frente sólo una derrota…
Los técnicos siempre tratan de que sus equipos sean rocosos, muy difíciles de ganar y el Atleti lo está consiguiendo.
Bien es cierto que en Liga suman cuatro empates y una derrota en los últimos cinco partidos…
También es cierto. Pero creo que el Atleti ha mejorado mucho, ya digo. Ha crecido en agresividad y disputa a la hora de competir. Es un equipo difícil, complicado. El Atlético de ahora implica a muchos jugadores a la hora de defender y atacar. Es un bloque. Y eso es digno de destacar.
¿Esta plantilla es mejor que la que usted tuvo a su cargo con Kun, Forlán o Simão?
Es mucho más equilibrada y compacta. El equipo que yo tenía gozaba de jugadores más desequilibrantes, pero le costaba funcionar como bloque. Ahora existen más alternativas a la hora de apostar por un equipo y una forma de juego. En mi equipo, los jugadores te encasillaban mucho a la hora de decidir cómo jugar.
Pone muy bien a este Atlético…
Es la verdad. Tiene grandes jugadores. Y no me atemoriza nada de ellos de cara al partido de mañana, pero sí que me infunden respeto. Tiene un gran bloque y muy buenas individualidades.
Uno de sus jugadores, Borja Gómez, decía que se habla mucho de Falcao, pero que el desequilibrante es Adrián…
Creo que Adrián está creciendo mucho en un equipo grande. Domina muchas facetas del juego. Controla los espacios, es rápido, hace goles…Es bastante completo. Es difícil de controlar para los defensas porque elige bien todos los movimientos que hace. Sabe jugar dentro y fuera del área. Falcao, sin embargo, es más rematador, un hombre más de área.
Hablando de nombres propios, algunos llegaron a creer que Courtois podía arrebatarle su récord de imbatibilidad…
Es un gran portero, sin duda. Uno de los mejores de la Liga española. Pese a su altura maneja todas las facetas que debe manejar un portero. Va bien por bajo, por alto, con el balón en los pies. Es un portero muy moderno.
¿Examinó el choque de los rojiblancos ante el Besiktas?
Sin duda. Vimos dos caras diferentes. En la primera parte estuvieron muy bien, firmaron un partido con un ritmo muy alto y muy fluido en el remate. En la segunda parte, quizás se dosificaron para el choque de mañana.
¿Para quién es el partido de mañana más importante?
Para los dos. Lo es para ambos conjuntos. Tenemos objetivos distintos, pero ambos nos jugamos mucho. Creo que al final el Atleti logrará la Champions y nosotros salvarnos.