'O sales a la calle a pelear por lo que es tuyo, o nadie lo hará por ti'
"No solo perdemos nuestro trabajo, sino la forma de vida de generaciones". Son palabras de Jorge García, minero del valle de Laciana (León) que, tras 17 años en la mina, afirma que su vida es el carbón y que no podría dedicarse a otra cosa.
Jorge es uno de los participantes en la 'marcha minera' que, entre cánticos y vuvuzelas, el martes alcanzará la capital tras dos semanas de recorrido. Una marcha con la que buscan salvar su trabajo, y que consideran además simbólica: "O sales a la calle a pelear por lo que es tuyo, o nadie lo hará por ti". Por eso, se les han ido uniendo otras personas, que creen que la lucha minera es un ejemplo para el resto de trabajadores.
Los integrantes de la protesta son conscientes de la situación económica y de que los recortes son generalizados, creen que el brusco recorte que se plantea ahora en su sector no es justo, ya que estaba pensado para 2017. "Supondrá la ruina de las empresas y el fin de toda la actividad en la cuenca, así como el abandono de los pueblos", afirma Jorge, que, a sus 42 años, teme convertirse en un parado de larga duración. "Donde vivimos no podemos dedicarnos a otra cosa. Y queremos seguir allí".
Aunque a lo largo del camino han sido numerosas las muestras de cariño recibidas, no faltan quienes les increpan, como esta mañana, cuando les llamaban "muertos de hambre" desde una furgoneta. Como sus compañeros, Jorge no entiende que desde el Gobierno y algunos medios de comunicación les tachen de "terroristas y violentos" y les acusen de privilegiados. "Privilegios ninguno", sentencia.
Lo normal, explican, es cobrar entre 1.000 y 1.200 euros por nueve horas de trabajo "durísimo, que te machaca físicamente. Jubilarse a los 45 es necesario, porque el cuerpo no aguanta más". Inevitable la comparación con las jubilaciones millonarios de directivos de los mismos bancos que ahora tienen que ser 'rescatados'.
Este grupo de mineros, de la conocida como 'marcha negra', provienen de Asturias y Castilla y León y suman unas 100 personas. Este lunes llegarán al municipio madrileño de Las Rozas, tras su paso por Collado Villalba, donde fueron recibidos con aplausos. "La gente está un poco harta, no solo por el tema minero, sino por la situación general de España".
La 'columna norte' confluirá el miércoles con la aragonesa, junto a la que protagonizará una manifestación en el centro de la capital el miércoles para protestar por el recorte del 63% en las partidas destinadas al sector de la minería del carbón.