Gallardón defiende los recortes aunque el 'precio a pagar' sean las protestas
El ministro de Justicia, Alberto Ruiz Gallardón, ha defendido este lunes el paquete de medidas aprobado por el Gobierno de la nación el pasado viernes, ante una situación "excepcional", durante el acto de inauguración del Palacio de Justicia de Burgos.
Gallardón, a quien han recibido a las puertas de la dotación judicial varios centenares de manifestantes bajo gritos de 'No hay justicia en este país', ha reconocido que las medidas suponen un "sacrificio temporal" para muchos ciudadanos, aunque ha insistido en la "necesidad" de acometerlas, para que España salga de la complicada coyuntura económica actual.
"Soy plenamente consciente de que las reformas afectan a muchos sectores de la población española, que tienen serias dificultades económicas, pero soy también consciente de que si no lo hiciésemos no tendríamos posibilidad de superar esta crisis económica", ha aseverado Gallardón.
En este sentido, ha mostrado su "respeto" por todos aquellos ciudadanos que estos días muestran sus discrepancias con la política aplicada que, aunque "exigente", es "absolutamente necesaria" en el marco económico actual.
En relación a esto, ha señalado: "Si el precio que tenemos que pagar es una protesta en lugar de un aplauso lo tendremos que hacer porque esa es nuestra responsabilidad y estamos pidiendo un sacrificio temporal, ante una situación de absoluta emergencia". De no adoptar estas medidas, ha asegurado que lo que hoy se califica de temporal se convertiría en "estructural" y "permanente", lejos de una nación próspera.
Por otro lado, ha explicado que desde el Ministerio de Justicia se trabaja en estos momentos en la nueva reordenación de funciones, ante la limitación existente para la ampliación de plantillas de funcionarios, con el objetivo de mejorar la Administración de Justicia.
"El criterio es de reordenación desde el diálogo y sin perder actividad porque todos tenemos que hacer más", ha insistido Gallardón.