PROYECTO Inserción laboral de mujeres desfavorecidas
Empleo como salida a los malos tratos: 'Necesitaba un trabajo para ser libre'
"Yo quería mi libertad y para ello necesitaba encontrar un trabajo". Así de contundente se ha mostrado N. Urbano, víctima de la violencia de género que actualmente trabaja como gestora telefónica. Urbano reconoce que lloró de alegría cuando le dieron su primera nómina: "665 euros, muy importantes no por lo material, sino por el hecho de que me lo había ganado gracias a mi lucha". Como ella, otras 262 mujeres víctimas de la violencia machista, consiguieron en el pasado año un puesto de trabajo gracias al programa Incorpora, puesto en marcha hace 6 años por la Obra Social La Caixa y Cruz Roja Española.
El director del área de integración social de la Fundación La Caixa, Marc Simón, y el coordinador general de Cruz Roja española, Antoni Bruel, han presentado el balance del proyecto de inserción laboral de mujeres desfavorecidas llevado a cabo por sus entidades. En total, 1.862 mujeres en situación de vulnerabilidad participaron en el proyecto a lo largo de 2012. De todas ellas, el 85% tiene entre 25 y 45 años y el 38% son inmigrantes.
"Las mujeres se sienten más alejadas que los hombres del mercado laboral, si además incluyes una situación de vulnerabilidad, se colocan en un puesto muy retrasado en la linea de salida", ha explicado Bruel.
El proyecto facilita a las mujeres caminos y puentes hacia el empleo, mediante una metodología que explota a fondo "los valores positivos asociados al trabajo": independencia personal, motivación en sus recorrido, reconocimiento social y establecimiento de vínculo sociales. Todo ello, a través de un programa individualizado y "coherente con las necesidades de cada mujer".
Si bien, las 470 empresas que decidieron partipar en el proyecto ofertaron en su mayoría puestos de trabajo relacionados con el sector servicios, hay caso particulares que rompen la tendencia. Uno de ellos es el caso de J. González, quien se formó gracias a Cruz Roja como técnico deportivo a través de distintos cursos. Ahora, ejerce en gimnasio del sur de Madrid. "Me ayudaron en todos los aspectos, me realzó después de un momento duro de mi vida", afirma González.