SUCESOS Se afanan en las labores de limpieza
Se aleja la amenaza de desbordamientos en Navarra tras unas riadas 'históricas'
De repente, sin ninguna alerta meteorológica previa, Pamplona y las localidades de su comarca sufrieron ayer unas inundaciones "históricas" y "excepcionales". Ahora, con el paso de las horas, la situación se va normalizando y la amenaza de nuevos desbordamientos parece alejarse. Entretanto, los afectados se afanan en recuperar sus casas.
Ante el temor a nuevos problemas, la noticia más importante a estas horas para los vecinos es que el nivel de los ríos va descendiendo, aunque se vigila atentamente la Zona Media y la Ribera de Navarra. Mientras, los servicios municipales y efectivos de bomberos han desarrollado durante esta mañana labores de limpieza y de achique de agua, al igual que los vecinos afectados, que han comenzado a hacer balance de los daños sufridos en sus inmuebles, negocios y vehículos.
Los barrios próximos al río Arga en Pamplona y las poblaciones de Villava, Burlada y Huarte han sido las más afectadas por unas inundaciones históricas, que corresponden a un periodo de retorno de 100 años, es decir, que conforme a los modelos predictivos sólo ocurre con tales dimensiones una vez cada siglo.
El alcalde de Pamplona, Enrique Maya, y el presidente de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), Xavier de Pedro, han puesto de manifiesto que si el embalse de Eugi -que abastece de agua a la capital navarra y su comarca- no hubiera existido habría llegado un mayor volumen de agua a la capital.
Desde la CHE y el Gobierno de Navarra se ha insistido en lo "inesperado" de la crecida, ya que ninguna de sus previsiones hacía pensar que el caudal del Arga pudiera llegar a ser de 630 metros cúbicos por segundo y superar así en un 25% el de las inundaciones del pasado mes de enero.
El Gobierno navarro se pregunta por la predicción meteorológica. El consejero de Interior, Javier Morrás, ha anunciado que pedirán aclaraciones porque no existía ninguna alerta cuando el domingo sorprendió este episodio "tan violento". No obstante, varias autoridades regionales y locales han resaltado que los servicios de emergencias han funcionado "excepcionalmente".
Los daños en el mobiliario urbano y los edificios es cuantioso. En el caso de Villava, el Ayuntamiento ha anunciado que va a pedir a los Gobiernos de España y de Navarra que se declare a la localidad zona catastrófica, tras los daños causados por el desbordamiento del río Arga y que han afectado especialmente al Complejo Deportivo Martiket y al barrio Ulzama.
El Gobierno de Navarra permanece pendiente del comportamiento de las motas del cauce del río Ebro aguas abajo de Castejón. En cualquier caso, según ha precisado, no se espera que se registren afecciones en entornos urbanos o habitados sino en zonas agrícolas cultivadas y en carreteras u otras infraestructuras.
La presidenta de Navarra, Yolanda Barcina, ha contactado ya con el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente para solicitar la declaración de zona catastrófica en los municipios afectados por este episodio de inundaciones con el fin de que puedan acogerse a los mecanismos de ayudas estatales para este tipo de casos. UPN y Geroa Bai han anunciado asimismo la presentación de iniciativas en el Congreso de los Diputados relacionadas con estas inundaciones.