Elecciones en Euskadi
La participación en el País Vasco alcanza el 14,8%, 2,4 puntos menos que en 2009
La participación en el País Vasco no alcanza el 15% a las 12 del mediodía. En concreto, ha votado el 14,8% del electorado, lo que supone 2,4 puntos menos que en las elecciones de 2009 a esa misma hora, según ha informado el Gobierno vasco.
En la cita autonómica de 2009 la tasa de participación hasta el mediodía fue del 17,14%. Cuatro años antes, en los comicios de 2005 fue ligeramente inferior, al situarse en el 16,17%.
En Álava ha votado por el momento el 14,2% del electorado, lo que supone 0,7 puntos menos. En Bizkaia el 13,9%, 2.6 puntos menos y en Gipuzkoa el 16,4% de los electores, lo que supone 2,8 puntos por debajo de las elecciones autonómicas del año 2009.
La jornada se está desarrollando con normalidad salvo el incidente que se ha producido en el momento en el que el lehendakari se disponía a votar cuando seis individuos que portaban carteles en favor de los presos de ETA y de los "huidos" han intentado impedir que Patxi López, depositara su voto en el colegio Iruarteta de Bilbao.
Tras unos minutos de tensión, el candidato socialista ha podido votar pasadas las diez de la mañana.
López ha afirmado que aunque algunos sigan con "viejos 'tics' totalitarios, las elecciones de hoy constituyen "la primera vez" que se elige en Euskadi "un Parlamento Vasco en total libertad".
Acompañado de su esposa, Begoña Gil, el lehendakari ha ejercido su derecho al voto en el colegio Iruarteta de Bilbao, donde un pequeño grupo de personas le ha recibido con carteles en apoyo de los presos de ETA.
Tras algún forcejeo entre acompañantes del lehendakari y los manifestantes, el candidato socialista, que les ha afeado su conducta, ha esperado a que dichas personas saliesen del aula en el que tenía que votar para depositar su papeleta en la urna.
Tras hacerlo y en declaraciones a los medios de comunicación, el lehendakari ha puesto de manifiesto que "aunque alguno no se quiera enterar y quiera seguir ejerciendo la amenaza", las elecciones de hoy suponen "la primera vez" que en Euskadi se elige "un Parlamento Vasco en total libertad".
López ha reclamado a "todo el mundo" que "ejerza esa libertad para decidir el futuro de este país, para decidir -ha dicho- cómo quiere construir Euskadi" y ha demandado que "nadie se quede en casa para que otros decidan con ellos".
Esa ha sido una de las principales incindencias del inicio de una jornada que ha empezado con normalidad en los 760 colegios electorales, en una jornada lluviosa en todo el País Vasco y en la que los candidatos que han depositado ya su voto han realizado un llamamiento a los ciudadanos para que acudan a votar.
El presidente del PNV y candidato a lehendakari, Iñigo Urkullu, ha hecho un llamamiento a la ciudadanía vasca a "mojarse" para participar en las elecciones de este domingo y hacer frente al "nuevo tiempo que afronta Euskadi".
Urkullu, en declaraciones a los periodistas, ha transmitido este mensaje después de depositar su voto a las 9.20 horas en el colegio Intxaurrondo de la localidad vizcaína de Durango, su lugar de residencia.
"Euskadi afronta un nuevo tiempo, un nuevo tiempo que tiene que ser una oportunidad histórica que entre todos y todas aprovechemos", ha afirmado el dirigente del PNV.
El candidato a lehendakari del PP, Antonio Basagoiti, ha sido el más madrugador. Ha votado en colegio Cervantes del barrio bilbaino de Abando a las 9.15 horas.
Basagoiti ha realizado un llamamiento para que los ciudadanos acudan a votar porque con su voto "pueden decidir el futuro de Euskadi y hacer que las cosas vayan hacia delante".
La candidata de EH Bildu a lehendakari, Laura Mintegi, ha destacado la importancia de la convocatoria electoral que hoy se celebra en Euskadi ya que, "por primera vez, después de mucho tiempo, se verá la fotografía" real de la sensibilidad política de los vascos.
Mintegi ha llegado hacia las 09.15 horas al Instituto Julio Caro Baroja de Algorta, en el municipio vizcaíno de Getxo, acompañada de su hijo Beñat, que ha ejercido su derecho al voto por primera vez.
Tras depositar su papeleta, Mintegi ha destacado la trascendencia de la jornada para comprobar el peso que tiene cada partido, una vez que la izquierda abertzale puede volver a concurrir después de que no lo hiciera en las de 2009 en aplicación de la Ley de Partidos.
Por su parte, el candidato de UPyD, Gorka Maneiro, ha instado a los ciudadanos a votar porque "somo libres" y hay que decidir el futuro del País Vasco.
A partir de ahora la suerte está echada. Después de bregarse en una intensa campaña electoral, los candidatos ya sólo piensan en el día después. No les queda otra. Su futuro y el rumbo político de Euskadi ya están en la mano de 1.775.291 vascos que deberán repartir 75 parlamentarios y certificar lo que apuntan todos los sondeos: el triunfal regreso del PNV a Ajuria Enea, la mastodóntica irrupción de la izquierda abertzale tras años sumida en una espiral de ilegalizaciones, y el retroceso del PP y el PSE, la opciones no nacionalistas que impulsaron en 2009 el ‘Gobierno del cambio’ y que han demostrado que el País Vasco no solo puede ser gobernado por los ‘jeltzales’.
De la capacidad de ambos partidos para movilizar a su electorado, dependerá que su caída sea más o menos contenida y que su papel sea más relevante a la hora de moderar al PNV y evitar que se eche en los brazos de la coalición abertzale. Tanto PP como PSE, a los que habría que sumar UPyD, han hecho un esfuerzo ingente durante la campaña por vender que "son la única alternativa constitucionalista" que puede frenar al independentismo del PNV y de EH Bildu.
Mayoría nacionalista
Las elecciones depararán previsiblemente el regreso del PNV a la Lehendakaritza después de tres años y medio de un histórico gobierno socialista, que alentado por el PP vasco, propició un nuevo tiempo político y una estrategia de ‘tolerancia cero’ contra el fanatismo etarra que fue clave para que Euskadi haya podido vivir su primera campaña sin la amenaza de ETA.
A pesar de que la candidata de EH Bildu, Laura Mintegi, se ha esforzado en vender que ya hay un acuerdo cerrado de gobernabilidad entre los ‘jeltzales’ y los socialistas, ambos partidos se han encargado de desmentirlo. Todo apunta a que el PNV echará mano de la coalición abertzale cuando quiera emprender alguna de sus aventuras soberanistas y del PP cuando quiera impulsar medidas económicas.
Aquellos que jalearon los asesinatos de ETA volverán a tener presencia en la Cámara vasca, tras años a la sombra de la inhabilitaciones en virtud de la aplicación de la Ley de Partidos. La coalición EH Bildu, que aglutina a EA, Aralar y Alternatiba bajo el ordeno y mando de Batasuna, rivalizará con el PNV en número de votos y escaños, aunque todo apunta a que se quedarán en un peldaño inferior a los ‘jeltzales’.
Todos los sondeos auguran un sonado desplome del PSE, que podría perder hasta 8 ó 9 escaños. El lehendakari socialista, Patxi López, se sumará a esa larga lista de gobernantes que han caído como consecuencia de la crisis económica. A pesar de algunos errores, el PSE sí ha sido valiente a la hora de aplicar una política de ‘tolerancia cero’ contra el entorno etarra que ha devuelto más libertad a las calles del País Vasco. Sin embargo, López no ha sido capaz de liderar la reducción de la Administración pública vasca o el cierre de las ‘embajadas’ vascas.
El PP vasco ha sabido sortear con habilidad todos los obstáculos que se le han ido presentando en su siempre tortuoso camino en Euskadi. Los ajustes de Rajoy, el ‘caso Bolinaga’ o el desgaste por haber apoyado al PSE durante toda la legislatura, llenaron de preocupación a sus dirigentes a principios de septiembre. Sin embargo, la dirección del PP vasco se la jugó todo a una carta y diseñó una campaña electoral con el único objetivo de alertar del proyecto independentista del PNV para movilizar a su electorado. Un mensaje que contaría con un aliado inesperado: la figura del ‘president’ catalán, Artur Mas, que decidió comenzar su órdago nacionalista en los prolegómenos de la campaña y que serviría a los populares para avisar a su votantes de lo que se avecina.
Nadie contaba con ellos hace unas semanas, pero los sondeos han vuelto a situar a UPyD y Ezker Anitza en el futuro mapa político vasco. UPyD podría rentabilizar en las urnas el descontento de algunos votantes del PP y del PSE y su discurso contundente contra ETA y Batasuna. Su inesperada participación en el debate electoral de ETB1 puede disparar las aspiraciones de esta formación liderada en Euskadi por Gorka Maneiro, pero que ha contado durante toda la campaña con su principal símbolo y filón electoral, Rosa Díez. Sus escasos recursos para plantear una campaña ambiciosa volvieron a jugar en su contra.
Por su parte, Ezker Anitza también gozaría de representación en el futuro Parlamento Vasco. A pesar de su enconada lucha con Ezker Batua por acaparar el movimiento indignado, parece que la formación de Mikel Arana parte con un escalón de ventaja y ha sabido utilizar a la figura del coordinador general, Cayo Lara, para amarrar el voto del 15-M como hizo en las generales.