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..:: Deficiente-Forum - Internacional ::.. => Español => Noticias Internacionais => Noticias => Tópico iniciado por: RoterTeufel em 29/11/2014, 15:11
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Rajoy: “La nueva hoja de ruta de Mas son 18 meses de viaje a ninguna parte”
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha acusado este mediodía en Barcelona a Artur Mas de pilotar el proceso soberanista como una huida hacia delante en busca únicamente de su "supervivencia política". En su primer viaje a Cataluña tras las votaciones del 9-N, Rajoy, que clausuraba una convención municipal del PP, ha criticado con dureza la nueva hoja de ruta que el presidente de la Generalitat presentó el martes en Barcelona ante 2.000 personas y que propone alcanzar la independencia en 18 meses. "Elecciones plebiscitarias en 2015, otra Constitución ilegal y otro referéndum también ilegal. Y otras elecciones en el 16. Son 18 meses de viaje a ninguna parte a los casi 50 meses que le han precedido desde que Mas llego al poder. Nunca un gobernante había pedido tanto el tiempo y provocado tanta inestabilidad”, ha recalcado el presidente.
En un discurso nada conciliador, Rajoy ha reprochado a Mas su fracaso “en toda regla” al intentar demostrar que en Cataluña existe una mayoría independentista cuando dos de tres cada catalanes no se acercaron a las urnas el pasado 9 de noviembre y le ha afeado también que se "vino abajo" su “gran” operación de propaganda internacional. Tras defender su inacción durante el 9-N - "Los delirios no se calman con alborotos", dijo-, Rajoy ha acusado a Mas de actuar guiado por la "sinrazón" y le ha pedido que aparque su plan de impulsar una lista única para las elecciones: “Cataluña no puede ser un país de listas únicas. Un poco de respecto a Cataluña ¡por favor!”.
En su radiografía de la situación, el presidente del Gobierno ha sostenido que Mas ideó todo el proceso soberanista por su fatiga para luchar contra la “ruina” que heredó del tripartito y porque no le interesó luchar contra la crisis. “Unos estábamos con el rescate pero él pensó: ‘Este lío no me interesa y voy a convocar elecciones en 2012". Sin embargo, en su análisis, Rajoy ha obviado que antes de esas elecciones anticipadas ya se había celebrado una manifestación multitudinaria en 2010 contra la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto y la primera explosión soberanista de la Diada de 2012. Frente a ese camino, Rajoy se ha erigido en el estandarte de la estabilidad y ha ridiculizado el 9-N por su “escandalosa parcialidad”: “No fue una consulta: fue una farsa; dos de cada tres personas no participaron en el simulacro”.
"La Arcadia feliz"
A su juicio, Mas solo ha conseguido con el proceso “dividir” a la sociedad catalana, saltarse la ley y arañar unos votos a Esquerra. “En lugar de trabajar se ha entregado a falsos mitos históricos y políticos de Arcadia feliz. Y, mientras, la casa sin barrer. Han sido cuatro años de déficit de gobierno o de desgobierno”, ha añadido Rajoy.
Arropado por Dolores de Cospedal, número dos del PP, y por cinco ministros de su gabinete (Ana Pastor, Luis de Guindos, Fátima Báñez, José Manuel Soria y Jorge Fernández Díaz), el presidente ha reiterado que nunca negociará un referéndum secesionista porque la unidad de España no está en juego. Pese a todo, se ha mostrado dispuesto a dialogar, aunque no ha dado ninguna alternativa ni ha ofrecido ninguna respuesta a las 23 reclamaciones que le planteó Mas en la reunión que mantuvieron en julio. No ha sido una sorpresa para el propio Partido Popular en Cataluña, que sabía de antemano que, descartada ya la reforma de la financiación para este mandato, Rajoy se erigiría esta mañana como el presidente de los 4,5 millones de catalanes que no acudieron a las urnas el 9-N y que están desamparados con Mas.
Ante ese vacío de poder, Rajoy ha puesto el acento en que se ha dedicado a suplir la falta de Gobierno en Cataluña frente al desprecio de Mas por la “legalidad” y la “estabilidad”. En ese sentido, ha ironizado en que unas elecciones plebiscitarias no sirven para acudir a los mercados financieros para pedir créditos y que fue el Gobierno central el que socorrió a la Generalitat cuando sus bonos patrióticos fueron calificados como bonos basura o con las ayudas del Fondo de Liquidez Autonómico o los pagos a los servicios públicos. “Es nuestro deber con Cataluña como cualquier comunidad. Es por ser española. No voy a dejar tirado a ningún español piense lo que piense”, ha proclamado Rajoy.
Con el diálogo roto en mil pedazos por la querella de la Fiscalía, el Gobierno ha cambiado de estrategia y se ha ofrecido como el único Ejecutivo que funciona frente las alternativas “populistas y milagrosas” de Podemos y la ambigüedad de otros, en alusión al PSOE. En ese sentido, ha asegurado que la recuperación económica es admirada en todo el mundo menos en España porque se observa con las “ojeras del antisectarismo”. Rajoy ha sido también muy crítico con Pedro Sánchez, líder de los socialistas, por no respaldar su plan contra la corrupción y por desmarcarse ahora de la reforma del artículo 135 de la Constitución. “¿Cómo se puede pactar ahora una reforma cuando dos años después dicen lo contrario?”, le ha recriminado Rajoy descalificando su plan para desbloquear el conflicto soberanista de Cataluña.
Ante un aforo de unas 700 personas, la líder del PP catalán, Alicia Sánchez-Camacho, ha pedido a Rajoy que no dialogue con Mas sobre la vía soberanista. La convención municipal se ha concebido como un acto de desagravio al Partido Popular en Cataluña, que se quedó conmocionado el 9-N tras ver como salían las urnas la calle. Reconfortada tras la querella presentada por la Fiscalía, Sánchez-Camacho ha pedido a Rajoy que refuerce la presencia del Estado en Cataluña. "Hay que explicar, vender más y mejor” la historia de España en común. “Hay 5.5 millones de catalanes que se sienten huérfanos y desamparados”, ha lamentado Camacho.
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