Englobamos en este aparato los dispositivos ortopédicos que pueden ser utilizados en los traumatismos de la mano en forma inmediata, en el post operatorio o como tratamiento de secuelas.
Indicaciones
Traumatismos de la mano
Postoperatorio
Auxiliares del tratamiento rehabilitador
En las quemaduras para:
colocar la mano en posición funcional
evitar las cicatrices retráctiles
buscar un efecto de compresión sobre las zonas lesionadas.
Descripción de los aparatos
Ortesis de aplicación inmediata
Son menos aparatosas que la colocación de vendajes enyesados y permiten controlar la afección de las partes blandas.
Se distinguen dos tipos según se requiera o no cirugía en el tratamiento de la lesión.
En el tratamiento quirúrgico urgente de las lesiones de la mano (por ejemplo, sutura de un tendón flexor), (1)
En el segundo caso, pueden indicarse en luxaciones del carpo o de los dedos, una vez realizada la reducción y en fracturas de muñeca, metacarpianos o dedos sin desviación (2).
Estas ortesis son hechas en material termoconformado de baja temperatura.
Ortesis auxiliares del tratamiento rehabilitador
Su objetivo es mover las articulaciones afectadas y en determinados casos, pueden ser utilizadas después de la cirugía. (3)
Las férulas pueden ser activas o pasivas. En el primer caso, el paciente colabora activamente en el movimiento, incluso en ocasiones oponiéndose a fuerzas de sentido contrario. En el segundo, la férula se coloca progresivamente en la posición deseada.
Ortesis para quemaduras de la mano
Son de dos tipos:
–De posición. El objetivo es evitar el contacto de las superficies quemadas entre si y la aparición de cicatrices retractiles (4)
–De compresión. Tienen por finalidad oponerse a la hipertrofia de partes blandas en relación con la quemadura. Existe una tendencia rápida de la cicatriz hacia la hiperplasia y fibrosis de las quemaduras.
Para realizar una compresión global se utilizan guantes confeccionados a medida que se ajustan perfectamente a la morfología de la mano. Lo que permite su movilidad y con una compresión de 20 a 25 mm. de mercurio, para evitar efectos isquémicos. (5)
Es recomendable dejar libres los pulpejos de los dedos para conservar la sensibilidad.
En las zonas difíciles de comprimir, se puede utilizar gel de silicona.
Biomecánica
Las fuerzas externas de la ortesis deben aplicarse perpendicularmente al segmento a movilizar (dirección del movimiento) para mejorar el rendimiento y evitar que produzcan lesiones innecesarias. Esta norma es fundamental cuando existe rigidez articular.
Las fuerzas externas se pueden medir con u dinamómetro, teniendo en cuenta que en la medición el elástico tenga la misma longitud que cuando actúe en la ortesis (cuanto más elongado esté, mayor fuerza realiza).
Para conocer la presión hay que repartir la fuerza externa sobre la superficie de contacto: en el caso de usar un elástico de fuerza aplicada de unos 300 g. y un cabestrillo de unos 2 cm. de ancho que contacta unos 2.5 cm. alrededor del dedo, (área de contacto 2 cm. X 2.5 cm. = 5 cm.) la presión sería de 60 g/cm2. si se utiliza un cabestrillo más pequeño, la presión puede aumentar hasta límites no tolerables
Las ortesis para la mano traumática pueden ser de inmovilización (pasivas), que no permiten el movimiento o ciertos movimientos (topes), o dinámicas (activas) con fuerzas externas. Se aplican en preoperatorios, postoperatorios o postraumatismos sin intervención quirúrgica.
La férula de Stack (2) se utiliza en el arrancamiento del extensor a nivel de su inserción en la base de su última falange. Inmoviliza la articulación interfalángica distal, manteniendo la última falange en extensión o en ligera hiperextensión, para relajar el tendón y facilitar su reconstrucción.
Las férulas que permiten movilidad se pueden utilizar para evitar adherencias, forzar algún movimiento (flexión extensión) o corregir desviaciones (con o sin fuerzas elásticas externas)
La férula de Kleinert (1a) Se utiliza en el operatorio de la sutura de los flexores, para que el paciente pueda extender el dedo activamente, y la ortesis realice la flexión del dedo mediante una fuerza elástica externa, de forma que el flexor no trabaje, pero que se mueva, evitando así las adherencias, la muñeca se coloca en una flexión de unos 30º, para relajar completamente los flexores.
Después de la sutura de los extensores se puede utilizar una férula tipo Kleinert, pero invertida.
Mantendrá la muñeca en extensión de unos 30º y realizará la extensión de los dedos mediante una fuerza externa, de manera que el paciente realizará la flexión de los dedos en contra de la fuerza elástica.
Las férulas rehabilitadoras se pueden aplicar cuando exista una rigidez articular o falta de movimiento.
Las férulas de extensión activa (dinámica) se utilizan para movilizar las articulaciones de los dedos en las lesiones de los extensores.
Esta férula su acción se aplica a nivel de las articulaciones metacarpofalángicas.
En esta su acción se aplica en las interfalángicas proximales